Seleccionar página
Carmen Gonzaelez Abogada, Blog

Los principios que inspiran las disposiciones de esta Ley  se encuentran reconocidos en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y el Convenio del Consejo de Europa de 4 de abril de 1997 y plasmados  genéricamente  en los artículos 10, 15 y 43 de la Constitución y de forma muy básica en la Ley del año 2002 reguladora de la autonomía del paciente y de sus derechos y obligaciones.

Precisamente este respeto a la autonomía y dignidad del paciente, que desde la promulgación de la ley en el año 2002  ya supuso un pequeño cambio en las relaciones clínicas, es el que ha motivado que se regule ahora: los cuidados paliativos, la atención integral en el derecho de morir, y los deberes de los profesionales e instituciones sanitarias; dotando, todo ello, de una mayor seguridad jurídica y excluyendo la responsabilidad que pueda derivarse de las decisiones que adopte el propio paciente.

La ley contempla el rechazo al uso inadecuado de medidas de soporte vital y la limitación del esfuerzo terapéutico y, dentro del marco de libertad de la persona incluye, asimismo, el respeto a su decisión de rechazar tratamientos y/o cuidados paliativos.

La definición  de conceptos tales como: calidad de vida, representante,  valores vitales o situación de incapacidad de hecho, entre otros, dota a estas situaciones de una mayor seguridad jurídica puesto que se  despejan  dudas sobre su interpretación.

Regula, con no menos acierto, los derechos de los pacientes menores de edad y en situación de incapacidad, para recibir información y tomar decisiones.

Aunque, sin duda, uno de los mayores logros es difundir el derecho de los pacientes a suscribir el documento de instrucciones previas obligando a los profesionales de centros sanitarios a facilitar en su ingreso y por escrito información sobre su derecho a formular estas instrucciones previas, a registrar en su historia clínica su existencia o no, y a respetar su contenido, estableciendo un régimen sancionador gradual en función de la gravedad de la infracción que se pueda cometer.

La persona que designe el paciente en estas instrucciones previas será su representante  si deviene en situación de incapacidad.

Por último crea el Registro de Instrucciones Previas de la Comunidad de Madrid.

Este sitio web usa cookies. Más información. ACEPTAR