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Carmen Gonzaelez Abogada, Blog

En esta ocasión, y dada la gran aceptación que tuvo mi anterior post sobre “Uso de la vivienda familiar cuando los hijos son mayores de edad.”, voy a escribiros sobre el uso de la vivienda familiar por la nueva pareja.

Cuando uno de los miembros de la pareja, a quien se le ha atribuido el uso de la vivienda , -que normalmente a día de hoy suele ser a la mujer-,  se lleva a vivir al domicilio familiar a su nueva pareja, lo normal es que el otro ex-cónyuge se sienta agraviado y que es objeto de una situación injusta.

 

Por un lado se ve obligado a tener que salir de la vivienda familiar ,- nuestro Código Civil en su artículo 96 preceptúa que el uso de la vivienda familiar se tiene que atribuir a los hijos y como consecuencia de ello al progenitor con quien se quedan a convivir-, y por otro con independencia de que tiene que hacer frente a los gastos que le ocasiona su nueva residencia , es frecuente que además tenga que  satisfacer la mitad del importe de la hipoteca que grava  la vivienda familiar, la mitad del Impuesto de Bienes Inmuebles, y la mitad de las derramas extraordinarias que gire la Comunidad de Propietarios,  puesto que todos ellos son gastos que afectan exclusivamente a la propiedad del inmueble con independencia de la situación familiar de sus cotitulares.

A todo ello le tiene que sumar la pensión de alimentos que se haya establecido a su cargo a favor de los hijos comunes y en algunas ocasiones también tiene que hacer frente  a la  pensión compensatoria  en beneficio del otro cónyuge.

Ese cónyuge ante esta realidad de agobio económico, lo normal es que consulte a un abogado con la pretensión de instar una modificación de medidas,  encaminada a que se extinga el uso de la vivienda acordado con anterioridad.

Pero esta situación aunque sin duda es injusta, es legal. Lo único que se puede hacer es plantear  soluciones alternativas.

Las Audiencias Provinciales han venido dando diferentes respuestas judiciales. A título de ejemplo la sentencia de la Audiencia Provincial de Almería de 19 de marzo de 2007  si accedió  a la extinción del uso de la vivienda familiar  concedido a favor de la mujer y ello   en base a dos razonamientos:

  1. A que la nueva situación supone una esencial modificación de las circunstancias que en su día dieron lugar a la atribución del uso de la vivienda familiar y
  2. A que este nuevo hecho supone sin duda un enriquecimiento injusto para uno de los miembros y un abuso de derecho, puesto que de ello se beneficia un tercero ajeno al matrimonio, sin posibilidad alguna de acción por parte del marido, cotitular de la vivienda.

Sin embargo el Tribunal Supremo en su sentencia de 19 de enero de 2017,  confirma la  sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid de 23 de octubre de 2014  y no plantea la presencia de un tercero en la vivienda familiar como afecto al derecho de uso, sino al de la prestación alimenticia  establecido. Textualmente dice: “el hecho de que la actual pareja de la demandada, y el hijo de ambos , -se refiere a la nueva unión- ,convivan en el que fue domicilio familiar, propiedad de los litigantes, y que por sentencia de la que dimana esta modificación fue atribuida al uso de los hijos habidos en el anterior matrimonio  y a la demandada, por razón de atribución de la guarda y custodia de los hijos comunes; sí es un hecho nuevo, no meramente coyuntural, e imprevisto en su momento, y de entidad suficiente que debe tener su transcendencia en el orden económico, y por lo tanto en la medida económica cual es la cuantía de la pensión de alimentos a favor de los hijos acordada en su día en la sentencia de divorcio de mutuo acuerdo …… y ello debido a que, además de repercutir en la contribución de gastos, tales como los de comunidad de la vivienda –al ser repartidos al 50%-, y los gastos de la empleada de hogar que se computan a los efectos de cuantificar la pensión de alimentos en su día, son gastos estos de los que se beneficia la nueva familia en perjuicio del demandante, ahora apelante, que comparte al 50% la vivienda afectada al uso; lo cual debe tener, por razones de equidad y justicia su repercusión a la hora de modificar la cuantía de la pensión de alimentos de los hijos, en los cuales la vivienda forma parte integrante del concepto de alimentos, conforme el artículo 142 del Código Civil, obligación que recae sobre ambos progenitores, y no solamente sobre el progenitor no custodio; y por lo tanto, al beneficiarse el progenitor custodio con su nueva familia de la ocupación, por uso atribuido a los hijos anteriores de la vivienda, propiedad por indiviso de ambos litigantes, ello debe tener también su transcendencia económica a los efectos de la mencionada contribución del progenitor custodio; por todo ello, y valorando todas y cada una de las circunstancias expuestas, y por concurrir los requisitos exigidos en los artículos 90, 91 in fine del Código Civil, en relación con los artículos 93, 145 y 146 del Código Civil, debe  modificarse la pensión de alimentos a favor de los hijos”.

En resumen, nuestro Alto Tribunal respeta el artículo 96 del Código Civil, pero considera que este hecho nuevo debe ser valorado para estimar una modificación de medidas solo en cuanto a la cuantía de alimentos establecida con anterioridad.

Autora: Carmen González, Especialista en Derecho de Familia y socia en Circulo Legal.

Si deseas ampliar la presente información estaré encantada de atenderte. Puedes mandarme un email a carmen.gonzalez@circulolegal.es.

 

                          

 

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