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Carmen Gonzaelez Abogada, Blog

Uno de los temas que más se discute en los procesos familiares es si a uno de los cónyuges le corresponde el derecho a percibir pensión compensatoria. Ello trae causa en que el Código Civil no establece el carácter automático o indiscriminado del derecho a percibir esta pensión, sino que en cada caso concreto es preciso examinar y probar  las circunstancias que enumera -y no con carácter taxativo sino meramente enunciativo-, el artículo 97, para que los tribunales accedan a su concesión.

 

Carmen González Poblet, abogada de Familia en Círculo Legal

 

Las  circunstancias que reseña, y que son las que hay que ponderar en cada matrimonio como requisito previo para su concesión, poseen  a su vez  una doble función, por un lado actúan como elemento determinante de si existe o no ese desequilibrio económico necesario para su devengo y por otro, si se concluye que éste existe, actúan como elemento moderador de su cuantía y de su carácter temporal o definitivo.

 

Pero precisamente la valoración, interpretación y prueba de la existencia y cuantía de ese desequilibrio económico, es lo que ha dado lugar a la variedad de  sentencias dictadas por las Audiencias Provinciales, en sentidos muy dispares.

 

Y es esto lo que  motivó  que el Tribunal Supremo dictara la sentencia de 19 de enero de 2010, por el Pleno de sus Magistrados, para poner fin a esa disparidad, declarando como doctrina jurisprudencial que para determinar el desequilibrio económico generador de la pensión compensatoria  deben tenerse en cuenta entre otros los siguientes parámetros: lo que ha ocurrido durante la vida matrimonial, la dedicación a la familia de cada uno de los miembros del matrimonio, la colaboración en las actividades del otro, así como el régimen de bienes que ha regido durante el matrimonio (el de gananciales puede equilibrar los patrimonios de los cónyuges) y la  situación previa al matrimonio de cada uno.

 

La sentencia de 21 de febrero de 2014, también del Tribunal Supremo, reafirmándose en esa doctrina declara que como el carácter de la pensión compensatoria  no es ni alimenticio ni compensatorio, lo que hay que evitar es que el perjuicio que pueda producir la convivencia recaiga exclusivamente sobre uno de los cónyuges.

 

Y aplicando estos criterios, revoca la sentencia dictada en apelación, confirmando la de instancia y reconociendo a la esposa el derecho a percibir pensión compensatoria por haberse dedicado los 21 primeros años de vida del matrimonio exclusivamente a la familia: por eso cuando se incorporó la esposa a la vida laboral, el amplio tiempo dedicado  a las atenciones familiares influyó negativamente en su desarrollo profesional, cotizando  en  franja muy inferior al marido y obteniendo  en  consecuencia una pensión de jubilación igualmente bastante inferior.

 

Otra sentencia del mismo Tribunal de fecha 17 de marzo de 2014, accede a extinguir la pensión compensatoria que tenía reconocida con anterioridad por entender que la esposa beneficiaria de la prestación había recibido una herencia y esta circunstancia sobrevenida evidencia la superación del desequilibrio económico que determinó su concesión y, por tanto, la desaparición de su razón de ser.

 

En definitiva, se  concede la pensión, entre otros  supuestos, si  el tiempo dedicado a los cuidados de su familia ha influido negativamente en uno de los miembros del matrimonio, siempre y cuando la situación perdure y no mejore por alguna circunstancia externa no previsible.

 

Carmen González Poblet ( @CLCgonzalez )

Abogada de Derecho de Familia en Madrid

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